
A 79 años del triunfo de Perón, los Agregados Obreros
Una decisión política que cuestionó a las élites y puso en valor el saber popular en el servicio exterior
Perón revolucionó la diplomacia argentina al transformar la Cancillería elitista en un espacio de inclusión, donde la voz y la experiencia de los sectores populares se convirtió en un eje importante de la política exterior, promoviendo relaciones internacionales de pueblo a pueblo.
Hace 79 años, el primer gobierno peronista marcó un antes y un después en la política exterior argentina al introducir una medida que desafiaba el orden diplomático tradicional. La creación de la figura del Agregado Obrero fue una apuesta revolucionaria para incorporar a la clase trabajadora en el ejercicio de la representación internacional, rompiendo con las lógicas elitistas que durante décadas habían definido la Cancillería.
Orígenes y Normativa
Tres meses después de asumir la presidencia en 1946, Juan Domingo Perón –siguiendo la propuesta de su canciller Juan Atilio Bramuglia– impulsó la creación de los Agregados Obreros. Esta innovadora medida tenía como objetivo sustituir el tradicional modelo de diplomacia “de cancillería a cancillería” por uno que pusiera en el centro la experiencia y el saber de la clase trabajadora. En noviembre de 1948, el Ministerio de Relaciones Exteriores difundió un instructivo que establecía:
“(…) los Agregados Obreros procederán con la máxima diligencia: hacer conocer la realidad argentina en lo que respeta al movimiento sindical, gestionando el acercamiento entre las centrales obreras de ese país y la argentina (CGT), así como vincularse con los principales dirigentes del movimiento obrero local, difundiendo los postulados de la Tercera Posición Argentina.” (Instructivo del MREC, noviembre de 1948)
Este documento definió el papel de los Agregados Obreros como responsables de apuntalar la política internacional de la CGT, coordinando un plan de acción que daría origen, años más tarde, a la fundación de la ATLAS (Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas).
Formación, Funciones y el Discurso de Perón
Los agregados obreros eran seleccionados de entre trabajadores de distintos gremios y se sometían a una formación intensiva en materias como economía, historia, sociología y aspectos del movimiento obrero. Su capacitación les permitía representar con solidez el concepto de “diplomacia del trabajo”, una idea que buscaba llevar la voz de los sectores populares al exterior.
En febrero de 1949, en el Salón Blanco de la Casa Rosada –símbolo del poder transformador del pueblo– Perón pronunció un discurso que quedaría en la historia. Entre sus palabras se destacan:
“Nosotros concebimos el agregado obrero como formando parte de las embajadas en el exterior de la República porque consideramos que nuestro movimiento político es el resultado de la transformación de nuestro país en su régimen jurídico e institucional (…) se ha liberado al pueblo argentino de los preconceptos que establecía la democracia liberal, en la cual el acceso a la función o representación pública estaba solo en manos de una clase, la clase dirigente y política.”
“La misión del agregado obrero surge claramente como una representación directa de las fuerzas del trabajo en la Argentina ante las fuerzas del trabajo en los países donde el agregado obrero ejerce su función.”
“Lo que se puede decir es que adonde han ido agregados obreros argentinos y han accionado dentro de las masas de trabajadores, en Latinoamérica y en muchas partes de Europa, se los respeta y se los considera, son hombres de prestigio y de predicamento en las masas de trabajadores de otros países.” (Perón, febrero 1949)
Estas declaraciones no solo cimentaron el compromiso del gobierno con una política exterior más inclusiva, sino que también marcaron un punto de inflexión al desafiar abiertamente la tradición diplomática elitista.
Una Medida que Desafió las Lógicas Elitistas
La creación de los Agregados Obreros puso en evidencia la tensión del peronismo con la Cancillería tradicional, considerada un bastión de la exclusividad. En lugar de permitir que la diplomacia fuera dominio de una clase dirigente profesional, Perón apostó por una representación directa del pueblo, incorporando la experiencia y el conocimiento de los trabajadores en el ámbito internacional.
Esta transformación tenía como finalidad esencial democratizar la política exterior: los Agregados Obreros debían acercarse a las masas, gestionar vínculos directos con las centrales obreras (especialmente la CGT) y difundir la “verdad” de la nueva vida social argentina a otros pueblos.
Relevancia en la Política Exterior
A 79 años del triunfo peronista, la experiencia de los Agregados Obreros sigue siendo un hito en la historia de la política exterior de Argentina. Su legado reside en haber inaugurado un modelo de representación internacional basado en la inclusión y en el saber popular. Tal como destaca Pilar Otero:
“En un Anexo correspondiente a la CGT figura un plan de actividades para el año 1951, que comienza en febrero con la preparación del Seminario de la Cuenca del Río de la Plata a realizado en Asunción, del cual surgió el Comité de Unidad Sindical Latinoamericano (CUSLA)… El plan establece directivas que convergerán en la formación de la Asociación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalizados (ATLAS)…” (Pilar Otero, 2016)
Esta estrategia anticipó futuras alianzas en América Latina y demostró que la representación de los trabajadores podía ser un pilar fundamental de la política exterior, transformando la imagen de Argentina y sentando las bases para la integración regional.
Los agregados obreros, un legado
Hoy, en el dinámico universo del multipolarismo, se hace sentir el eco de esta política publica que hace 79 años, transformó la política exterior de Argentina. Aquellos primeros Agregados Obreros –formados en la fragua de la lucha popular y capacitados para ser la voz directa del trabajador en el exterior– desafiaron el viejo orden elitista, abriendo paso a un modelo de diplomacia «de pueblo a pueblo».
La decisión de crear los Agregados Obreros fue, sin duda, una medida revolucionaria que hace 79 años transformó la política exterior argentina. Al integrar a la clase trabajadora en el ámbito diplomático, Perón cuestionó las estructuras elitistas del pasado y puso en valor el conocimiento y la experiencia de los sectores populares.
Hoy en numero minoritario algunos/as que formamos parte del universo de las relaciones internacionales, asumimos con orgullo nuestro origen, barrial, popular, de abajo, y dimensionamos esta experiencia gestada en el primer gobierno peronista como una referencia ética y una inspiración en la tarea. Esta experiencia, que continúa generando debates y homenajes, es testimonio de la apuesta peronista por una transformación profunda que redefinió tanto la política interna como el papel de Argentina en el mundo.
Como parte de reivindicar la historia de los agregados obreros, saludamos con satisfacción la convocatoria que esta realizando el Centro de Política Exterior Peronista «Juan Atilio Bramuglia» para homenajear la figura de los Agregados Obreros, hoy 24 de febrero a las 18 horas en la sede de la AMAP (Venezuela 1283).
*Por Diego Molinas
Funcionario de organismo internacional