Represión en Brasil: Protestaban contra aumento del boleto

Fue la tercera marcha del año en contra del aumento de los boletos de tren, subte y ómnibus, que subieron a partir del sábado de 3,5 a 3,8 reales (de unos 0,87 a 0,95 dólares) en varias capitales provinciales.
Según el portal G1, del grupo Globo, ocho personas fueron detenidas a raíz de los disturbios que se produjeron en varios lugares, ya que la estrategia adoptada en esta ocasión por los organizadores consistió en realizar actos dispersos al término de la marcha.
La concentración fue convocada por el Movimiento Pase Libre (MPL), grupo de universitarios apartidarios que organizaron las multitudinarias protestas que sacudieron a Brasil en 2013, durante la Copa Confederaciones.
En la estación Consolación, donde al igual que en otras estaciones la policía controlaba el ingreso de personas, hubo enfrentamientos con manifestantes y varios vidrios fueron destruidos. Un joven lanzó una bengala dentro de la estación por lo que luego fue detenido.
Los activistas instaban a los usuarios a no pagar el boleto e intentaban saltar los molinete
En las inmediaciones, la policía lanzó bombas de gas lacrimógeno para dispersar a grupos de manifestantes que pretendían llegar al lugar. En varias estaciones los activistas instaban a los usuarios a no pagar el boleto e intentaban saltar los molinetes.
A raíz de la presión ejercida por los manifestantes, en algunas estaciones la policía liberó los molinetes.
A través de Twitter la policía informó que un joven se lesionó al intentar hacer estallar un aparato explosivo en la calle.
El precio de los boletos los determinan las autoridades regionales y municipales y no el gobierno central. En el caso de San Pablo, la gobernación del estado está comandada por Geraldo Alckmin, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), mientras que la alcaldía de la metrópolis está en manos de Fernando Haddad, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).





