Recuperar el salario, tranquilizar la economía y reducir 5 puntos la inflación: el plan de Guzmán para el 2021

El ministro de Economía, Martín Guzmán, reconoció que en Casa Rosada se encuentran trabajando en un plan que tiene como objetivo reducir cinco puntos porcentuales el nivel inflacionario durante 2021, ordenar “la cuestión fiscal” y recuperar tanto la actividad económica como el empleo.
“Es necesario tranquilizar la economía y lograr la recuperación del salario real para iniciar un sendero de crecimiento con trabajo e inclusión social”, planteó en el marco de su participación en un foro empresarial durante la visita del presidente Alberto Fernández a la provincia de Tucumán.
“No hay nada más regresivo y desestabilizante que un salto cambiario brusco y grande”
Al respecto, advirtió que la recuperación del salario real permite el crecimiento de la demanda agregada, la cual “es fundamental” para que el proceso de recuperación económica se profundice. En ese sentido, destacó que el Gobierno trabaja “para establecer un sendero que reduzca la inflación de una manera consistente” y afirmó que “es factible reducir en 5 puntos la inflación durante el 2021 y lograr que las expectativas estén alineadas”.
“Es un problema principalmente macroeconómico. La inflación es un mal para la economía y se la ataca por ahí para coordinar expectativas”, explicó. En ese marco, destacó la necesidad de “ir ordenando también la cuestión fiscal”.

Otro punto a destacar por el funcionario nacional fue el deber establecer “una suerte de corredor por el que transita la situación fiscal en el cual el Estado impulsa la demanda agregada, por un lado, redefiniendo las prioridades, que es lo que se hizo en el presupuesto 2021”.
“Pero así como se impulsa demanda agregada, hay que entender que hay límites. Hay que tener cuidado con la emisión monetaria porque una parte va a buscar divisas y eso pone presión sobre el tipo de cambio. No hay nada más regresivo para una economía que un salto cambiario brusco y grande”, sostuvo.
Guzmán, por último, ponderó la necesidad de buscar un balance entre el mercado interno y aquellas actividades que impulsen las exportaciones, “evitando que los precios internacionales afecten los locales” o que la necesidad de dólares para la importación impacte en el mercado cambiario.





