La liberación de un policía que mató a un joven negro desató la furia de la gente en EE.UU.

Al menos 29 personas han sido detenidas durante los disturbios que han seguido al anuncio del gran jurado de Misuri de que no presentaría cargos contra el agente de Policía que realizó los disparos que costaron la vida al joven afroamericano Michael Brown el pasado mes de agosto.
Los arrestos tuvieron lugar en Ferguson, la localidad donde el pasado 9 de agosto el agente Darren Wilson disparó contra Brown al sentirse amenazado pese a que el joven iba desarmado, tras conocerse la decisión del gran jurado, según ha informado del departamento de Policía vía Twitter.
Por su parte, el jefe de la Policía del condado, Jon Belmar, indicó que «no ha habido pérdida de vidas humanas» pero sí importantes daños materiales, ya que al menos una docena de edificios fueron incendiados por los manifestantes en Ferguson y los alrededores.
«Lamento que la noche haya resultado así», ha manifestado Belmar, que ha asegurado que la Policía tenía la esperanza de que las protestas fueran «pacíficas». Sin embargo, ha reconocido, ha habido numerosos disparos. «Lo que he visto esta noche es probablemente peor que la peor noche que tuvimos en agosto», ha subrayado en declaraciones a la prensa.
El presidente del Gobierno, Barack Obama, recordó el deseo de la familia en un discurso no previsto desde la Casa Blanca en el que llamó a la calma y pidió «contención» a manifestantes y agentes.
«En los próximos días -los agentes- tendrán que trabajar con la comunidad, no contra la comunidad, y distinguir al reducido núcleo de personas que quizás usen la decisión del gran jurado como una excusa para la violencia», señaló.
Las protestas trascendieron Ferguson y se extendieron a Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Washington DC, Oakland y otras grandes ciudades del país, con un tono fundamentalmente pacífico salvo algunos incidentes aislados.
En Washington, más de 300 personas pidieron «justicia» frente a la Casa Blanca, mientras que la Policía activó protocolos especiales por temor a disturbios.





