La iglesia, dura con el Gobierno: “La pobreza se convirtió en un instrumento”

Los que antes eran aliados, ahora se muestran ofuscados con el Gobierno por el paupérrimo resultado de las políticas aplicadas en los últimos años. El arzobispo Carlos Sánchez cuestionó la inequidad que existe en el país y reclamó por una patria “independiente y soberana”.
“El solo hecho de que una franja cada vez más amplia, generaciones enteras, parezcan condenadas a vivir con menos de lo mínimo, sin trabajo, sin acceso real a la educación, a la salud, a la vivienda digna, sin acceso a la justicia; eso, también es violencia”, expresó.
Asimismo, en el marco de la homilía por el 9 de julio, advirtió que, sin bien no se manifiesta, existe un “grito silencioso que no se puede expresar porque parece no haber esperanza de que las cosas cambien”.

“Es la inequidad, a la que lamentablemente parece que nos hemos acostumbrado y que se viene instalando hace ya décadas en nuestra provincia y en todos los rincones de nuestra Patria a la que hoy reconocemos como Independiente y soberana”, agregó.
Por último, expresó: “Hoy más que nunca, dadas las prácticas deleznables de la mala política y de la corrupción, vemos la pobreza no como una desgracia o una maldición sino que más bien parece como una decisión de unos cuantos que instrumentalizan cruelmente esa misma condición dolorosa de nuestra gente para mantener o acrecentar el poder y la dependencia”.





