Griesa pidió a bancos informes sobre licitación del Bonar 24, a pedido de los buitres

La medida tomada por Griesa responde a un pedido para que los bancos Deutsche Bank y BBVA, que habrían participado en la licitación del martes, brinden detalles de la operación, según informaron agencias internacionales.
Griesa extendió el pedido de los bancos también a la Argentina, como una forma de evaluar si el nuevo lanzamiento de deuda viola su fallo que obliga al país a pagar a los fondos buitres.
El juez fundamentó su decisión en que los fondos buitre en conflicto judicial con Argentina tienen derecho a conocer los detalles de una reciente oferta de bonos de Buenos Aires.
El fondo NML, que lidera Paul Singer, advirtió que observaría “con lupa la nueva colocación” e interpuso ante Griesa un recurso para que la Argentina informe sobre la operación del Bonar 24, obteniendo la aprobación del magistrado.
La advertencia de NML busca así bloquear la licitación que realizó el gobierno argentino, que tuvo gran cantidad de ofertas y fue considerada un éxito por los operadores locales.
En febrero último, el magistrado había enviado una advertencia al Deustche Bank y al JP Morgan de que no ayudaran a la Argentina a colocar deuda y pidiendo que le informen de cualquier operación.
El Gobierno anunció la emisión el lunes a la noche y la concretó el martes mismo para evitar cualquier intervención de los buitres y Griesa.
La Argentina podría eludir el pedido de Griesa de dar información sobre el bono, con el argumento de que la licitación del BONAR 24 se realizó en el mercado local, sobre el que el magistrado no tiene jurisdicción.
Así, especulan con que la nueva emisión de Bonar 24 no generaría riesgos de ser alcanzada por un eventual orden de bloqueo de los pagos por parte del magistrado norteamericano.
Como la licitación del bono se realizó mediante una oferta local no caería bajo el concepto de deuda externa, porque para que un bono emitido bajo ley y jurisdicción argentina sea así considerado debería ser ofrecido y colocado en el exterior mediante una licitación internacional.
Robert Cohen, abogado de NML Capital, objetó la venta por considerarla “una transacción muy inusual” y sugirió que podría haber violado un fallo de Griesa que busca obligar a Buenos Aires a pagarle a los fondos especulativos.
El gobierno argentino ofreció un bono soberano en dólares en el mercado local, evitando resoluciones previas de Griesa que han bloqueado su acceso a los mercados de capital internacionales.
Con este Bonar 24, con un rendimiento de 8,75% anual, el Gobierno captó 1.415 millones de dólares, mucho más de la oferta inicial de 500 millones de dólares.
En la audiencia de ayer, Cohen indicó que quiere saber si la venta del bono contraviene las órdenes de Griesa y si el monto recolectado debe ser usado para satisfacer los reclamos de los fondos.
El abogado de Argentina, Jonathan Blackman, indicó por su parte que Griesa “no tiene jurisdicción para detener esta transacción”, que aseguró es estrictamente doméstica.
Griesa consideró “legítimo” el pedido de Cohen de información, pero no se pronunció sobre si la emisión del bono viola sus órdenes.
“Estoy resolviendo que los demandantes tienen derecho a determinar si el nuevo financiamiento producirá activos que puedan satisfacer, total o parcialmente, las deudas insatisfechas y de larga data de los demandantes”, indicó.
“No veo ninguna indicación fáctica de que el país esté intentando evadir órdenes previas”, añadió.
NML forma parte de un 7% de acreedores que rechazó adherir a los canjes de 2005 y 2010 para la reestructuración del default argentino declarado en 2001.
El 93% de los bonistas aceptó los canjes, pero el fallo de Griesa impide a algunos acreedores cobrar los intereses de bonos emitidos bajo ley estadounidense, que el Gobierno ha depositado desde julio de 2014.





