El Jefe de Gabinete rechazó la denuncia por virus informático

El jefe de Gabinete reveló que él mismo recibió el archivo con ese virus, y que Máximo Kirchner le contó que también lo había recibido. «Cualquiera que tiene una máquina sabe que no hay que abrir esos correos».
De esta manera, el jefe de Gabinete y candidato a gobernador bonaerense por el FpV ratificó su denuncia por la campaña sucia contra el candidato presidencial del espacio, Daniel Scioli, por parte del jefe de Gobierno porteño y también candidato de la alianza Cambiemos, Mauricio Macri.
Este es el virus dando vueltas que está llegando a muchísimos usuarios y que para Lanata es especial para el (?) pic.twitter.com/kFJPkmoCyr
— Aníbal Fernández (@FernandezAnibal) agosto 18, 2015
En diálogo con C5N, Fernández dijo que la campaña «está ligada a (el asesor de campaña del PRO, Jaime) Durán Barba y a Macri». «No tengo dudas, ya lo hicieron con (Daniel) Filmus (cuando era candidato a jefe de Gobierno porteño por el FpV); es exactamente lo mismo», señaló Télam.
Cualquiera sabe que no tiene que abrir ese tipo de mails que vienen con archivos ejecutables porque son virus. A mi me llegó el mismo mail. No me dramatizo.
En esa línea, los acusó a ambos de «inescrupulosos» porque siguen con este tipo de «operaciones que inducen al voto, por lo cual esto tendría que ser tratado por la justicia electoral».
Si les llega, hagan como hacemos el resto de la humanidad que no somos Lanata, como con todos los virus, no lo abran. pic.twitter.com/HxBUpegkSj — Aníbal Fernández (@FernandezAnibal) agosto 18, 2015
«El modus operandi es exactamente el mismo», insistió el jefe de Gabinete, y le endilgó a Macri ser «empleado del grupo» mediático Clarín, «buscando dañar la imagen de un candidato porque él tiene un techo de 30 a 32 puntos que es lo que tiene la derecha conservadora en la Argentina».
Fernández también se refirió a las declaraciones del periodista Jorge Lanata, quien afirmó haber recibido el mismo virus informático que el fallecido fiscal Alberto Nisman, y aseguró que Máximo Kirchner como él mismo también lo recibieron, pero le restó importancia y lo calificó irónicamente como «un sarpullido».





