Insólito: Carrió renunció a una comisión de diputados para ser candidata a diputada

La diputada Elisa Carrió (CC-Cambiemos) presentó hoy su renuncia a la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara baja para dedicarse a la campaña proselitista de cara a las próximas elecciones legislativas.
Como en la comisión no hay otro miembro de la Coalición Cívica, miembro de la alianza gobernante, será reemplazada por la macrista Cornelia Schmidt-Liermann (PRO).
Carrió indicó que también está «renunciando a otras comisiones» para dedicarse a la campaña y preservar su estado de salud y negó que su pasó al costado sea debido a la designación de Jorge Faurie en la Cancillería en reemplazo de Susana Malcorra.
Sobre Faurie, sostuvo que habría que «investigar» su antigua conexión con el menemismo y con el ex secretario privado de Carlos Menem, Ramón Hernández.
La decisión de Carrió, que sigue formando parte de la comisión, y la elección de Schmidt- Liermann sorprendió a sus pares de la comisión, incluso al radical Ricardo Alfonsín, quien le preguntó si había sido tomada en consulta con los socios de Cambiemos, a lo que la diputada respondió que los jefes de los bloques del oficialismo estaban de acuerdo.
Si bien la oposición reconoció que el reemplazo de Carrió era una elección de Cambiemos, el argumento de la diputada acerca de su dedicación a la campaña fue cuestionado especialmente por el Frente Renovador.
Alejandro Grandinetti arrancó en esa línea al sostener que «no es una buena señal» dar como motivo la campaña electoral porque «entonces los (diputados) que tienen campaña tendrían que renunciar» y dio puntualmente el caso de Luciano Laspina (PRO), presidente la comisión de Presupuesto que también va por su reelección por la provincia de Santa Fe.
«No se trata de que otros tengan que renunciar, lo que pasa es que yo soy muy fuerte en el escenario nacional, no puedo ser líder de un partido y presidir la Comisión de Relaciones Exteriores», contrapuso la legisladora.
Agregó que una figura «tan fuerte» como la suya iba en contra de los «consensos en momentos electorales» y ella apostaba a que «funcione la comisión» con mayor fluidez.
Puntualmente, Carrió se refirió a la relación con el Frente para la Victoria-PJ y en particular al diputado de ese espacio Guillermo Carmona, con quien suele tener cortocircuitos en el recinto y en la Comisión por la frustrada interpelación a Malcorra, la situación Malvinas y la crisis en Venezuela.
Desde el kirchnerismo, Carmona advirtió que la renuncia de Carrió no debería haber sido tomada «en cualquier momento», cuando «el mundo y la región está que explota».
«Usted está anunciando que deja la presidencia de la Comisión en un momento de cambio de canciller, que implica el cambio de toda la cúpula de la Cancillería. Usted ha planteado dudas respecto del nuevo canciller. Usted ha dicho que hay que investigar al nuevo canciller», le expuso Carmona a la diputada.
Además, marcó que el país «está transitando en materia de política exterior una situación dificultosa en la región y fuera de la región» y también puntualizó que «cinco Estados del Golfo Pérsico han aislado a Qatar, uno de los principales socios de la Argentina» y hay firmado un acuerdo comercial que involucra al Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSES.
Después del ida y vuelta que provocó la decisión de Carrió, por consenso se aprobaron los proyectos que estaban en el orden del día, que incluyó declaraciones de pesar por los recientes atentados terroristas en Europa, Medio Oriente y África y por la situación que atraviesa Venezuela.





