Violencia es mentir

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Por Lic. Mariana Soledad Karaszewski*

Para la Real Academia Española, mentir es decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Y algunos autores agregan que se miente con el fin de engañar a alguien. Teniendo en cuenta esto, ¿podríamos decir que el actual presidente Mauricio Macri nos ha mentido a todos los argentinos? Dejémoslo, por ahora, como un interrogante…y hagamos un poco de memoria.

Hace un año atrás, más precisamente el 15 de noviembre de 2015, tuvo lugar el debate presidencial entre Daniel Scioli y Mauricio Macri. El escenario fue la emblemática facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en el marco de una iniciativa de la organización Argentina Debate, desde su Aula Magna, convertida en un gran estudio de televisión. Allí los candidatos que se disputaban la presidencia de la nación tuvieron la oportunidad de explicarle al pueblo sus propuestas, manifestar sus objetivos a futuro y adelantar acciones a llevar a cabo en caso de que se declaren ganadores.

Recordaran que Mauricio acusó a Scioli de ‘mentiroso’ y de llevar a cabo una “campaña del miedo” en su contra: “Lamento Daniel en que no intercambiemos propuestas, preferiste el cassette de la mentira, del miedo. ¿En qué te has convertido Daniel? Pareces un panelista de 678”.

Un año después, estamos en condiciones de preguntarnos si el mentiroso no fue el mismísimo presidente Mau. Para ello, repasemos qué fue de los principales temas que se plantearon en el debate:

Empleo: “Venimos a crear trabajo, no a destruirlo”. En lo que va del gobierno del PRO, se han recortado más de 150.000 puestos de trabajo y se prevé una nueva ola de despidos y retiros voluntarios para el mes de diciembre. Esto sumado a la precarización del empleo y a las condiciones inestables de trabajo.

Devaluación: “No voy a devaluar, es una mentira de Scioli”. El único objetivo, de combatir la inflación, que se planteó Sturzenegger, ha sido incumplido y a partir de Diciembre de 2015, la maxidevaluación junto a los despidos y al fuerte deterioro del salario real llevó al país no solo a duplicar la inflación, sino también a una recesión de la economía.

“Venimos a crear trabajo, no a destruirlo”. En lo que va del gobierno PRO, se han recortado más de 150.000 puestos de trabajo y se prevé una nueva ola de despidos

Impuesto a las ganancias: “En mi gobierno los trabajadores no pagarán impuesto a las ganancias”. No sólo se mantiene el impuesto a las ganancias, sino que más de 400.000 trabajadores nuevos comenzarán a pagar.

Pobreza: “Uno de nuestros ejes es la pobreza cero”. Entre 2003 y 2015, el 33,3% de los habitantes del país salió de la pobreza (1 de cada 3), y el 17,8% de la indigencia. En el año 2016, la población bajo línea de pobreza se incrementó en 5 puntos porcentuales y la población bajo línea de indigencia se incrementó en 1,5 puntos porcentuales. Según datos de la UCA, se generaron alrededor de 1.400.000 nuevos pobres.

Transporte: “Vamos a mantener los subsidios y no subiremos las tarifas”. En lo que va del año han aumentado las tarifas de tren, subte y colectivo en un 80% aproximadamente. Las tarifas sociales son una figurita difícil de conseguir.

Libertad de expresión: “Basta de perseguir al que piensa distinto”. Víctor Hugo, Brieger, 678; son sólo algunos ejemplos de persecución política e ideológica.

Justicia: “No habrá jueces macristas”. MM fue sobreseído en la causa por escuchas ilegales en menos de veinte días desde que asumió la presidencia.

Corrupción: “Este gobierno va a combatir la corrupción”. Panamá Papers, Caputo,el socio del presidente, Michetti y la fundación SUMA; por mencionar algunos ejemplos. Por las dudas que esto sea poco, agreguemos: tarifazos de luz, gas, agua, telefonía y televisión por cable. Aumento en los precios de alimentos y bebidas. Caída del consumo. Suba del combustible.

Fin del Fútbol para todos. Importaciones sin control. Crecimiento de la deuda con el FMI. Alumnos y trabajadores truchos para actos oficiales. Cierre de los programas Progresar, Qunitas y Conectar Igualdad. Chau Tarjeta Argenta…etcétera. Ahora bien, les propongo ampliar nuestra mirada prestando atención a lo que plantea la psicología sobre la verdad y la mentira.

Sabemos que el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud le da un papel fundamental a los chistes y actos fallidos en la revelación de la verdad. Afirma que hasta el más cuidadoso de los engañadores puede ser traicionado por lo que denomina un “desliz verbal”. Freud mostró que los actos fallidos de la vida diaria, así como el olvido de nombres propios conocidos y los errores en la lectura o en la escritura no son accidentales sino que son sucesos plenos de significado, que revelan conflictos psicológicos y verdades internas, expresando “aquello que no se quiere decir”.

Si buscamos en nuestro disco rígido, recordaremos múltiples “fallidos” cometidos por ‘el presi’, que incluso han sido objeto de vuestro análisis. Sin embargo, en este caso, no se trata de ninguna manifestación oculta del inconsciente. Es en el mismo discurso de Mauricio que se desliza su propósito, tan sólo hay que pasarlo de la negativa a la afirmación o viceversa. Todo lo que dijo que NO iba a hacer, es lo que efectivamente está haciendo y lo que afirmó que haría, brilla por su ausencia.

Reformulemos la pregunta inicial: ¿podríamos decir que el actual presidente Mauricio Macri nos ha mentido a los argentinos y un 51% se ha dejado engañar? Que se reabra el debate.

Parece simple, pero no olvidemos que para hacer ese movimiento necesitamos oyentes con los oídos bien abiertos y la mente bien despierta; ya que como para el chiste, la mentira también tiene su destinatario. Mientras aquella se sostiene, el objeto del engaño (engañar significa etimológicamente “burlar”), será un testigo fascinado o impotente, un crédulo que no percibe las incongruencias o las minimiza. Sea que la credulidad se quiebre, que la mentira se revele tal por alguna circunstancia o por un tercero (el mentiroso rara vez la reconocerá), el otro pasará a ocupar el lugar de cómplice o encubridor, víctima de una situación tramposa, o bien se vivirá a sí mismo como copartícipe de una psicosis compartida, cuya ruptura lo sumirá en una angustiosa confusión y en el sentimiento de haber sido traicionado.

Entonces, reformulemos la pregunta inicial: ¿podríamos decir que el actual presidente Mauricio Macri nos ha mentido a los argentinos y un 51% se ha dejado engañar ? Que se reabra el debate.

*La autora es Licenciada en Psicología. Especial para IB24

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