Reunión de intendentes bonaerense en Lobos: construir la unidad paso a paso

FacebookTwitterGoogleLinkedInPinterest

   La reunión del colectivo de 44 intendentes peronistas en el club Independiente de Lobos, pasa a ser uno de los episodios más importantes de cuando se han generado en los últimos meses. Los referentes debatieron durante cinco horas intensas y tal vez transformadoras. Las diferencias persisten pero ganó espacio la compresión de lo que significa la unidad con la mirada puesta en las elecciones de medio término de 2017. Verónica Magario, intendente de La Matanza, resumió como lo destacó Infobaires24, el espíritu del encuentro: “Los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires decidimos integrar una sola mesa de trabajo y de unidad, para discutir y tomar las decisiones necesarias para solucionar los principales problemas de los bonaerenses”. La presidenta de la Federación Argentina de Municipalidades (FAM), dejó en claro que la postura común no implica no tener visiones distintas sobre algunos temas pero sobre eso, se afirma la vocación común de la unidad que no las desconoce.

Alejandro C. Tarruella

   Para Macri la envoltura que surge del encuentro es preocupante. El precisa que el peronismo, en cada representación, desista de los postulados de la unidad de concepción para conformar una tropa sin conducción sumergida en los esteros de la nada. Uno a uno es más fácil atrapar al disidente, al no comprendido e incluso, a quien se encuentra en el lugar de la duda en busca de un espacio. Sin embargo, ese hallar los puntos en común favorece a la gobernadora Vidal. Un peronismo unido en los objetivos y en procura de ganar espacio para sus diferentes estrategias, precisa de acuerdos en el campo bonaerense para afianzar sus posibilidades políticas. Y Vidal, a diferencia de casi el conjunto del armado de Cambiemos, que tiene a la UCR, está más cercana al peronismo por diferentes razones. Una de ellas es que la provincia tiene un marcado tinte justicialista y que ella, no es justamente una de las referentes del PRO que tienda al radicalismo. De manera que un peronismo con expresiones claras de su unidad que observa el estado de cosas general del país y el de su inserción, puede negociar el próximo paso.

Reconocer el campo

  Lo interesante de los acercamientos, llevaron a que intendentes de los grupos Esmeralda, Fénix, El Establo y Patria concluyeran reconociendo sin parpadeos, la desorganización del peronismo frente al gobierno que, al tener un jefe que define casi todo, esto no significa conducción específicamente, sabe que va a decir para ir a su objetivo parcial. En el club, solo pudieron hablar los intendentes y en tal sentido, la organización dispuso que se cumpliera esa premisa.

Pedían entre las consignas principales, un debate hacia adentro del peronismo para evitar filtraciones y que los candidatos surjan de las PASO con garantía del electorado.

   Los intendentes saben que desde el gobierno se promueve la división del peronismo hacia cualquier parte. La cosa es fomentar la indiferencia en la desolación para captar voluntades al boleo, en la soledad. Suponen que puede llegarse en la provincia de Buenos Aires, a cuatro listas y la primera sería la de Cambiemos. Luego vendría Sergio Massa asistido por las acusaciones (en masa) contra Cristina y lo que venga, una llevando a Florencio Randazzo a la resurrección y una cuarta, ideal para confrontar, con el liderazgo de Cristina. Las divisiones alientan el camino de Cambiemos por lo cual suponen que ir a las mismas, termina haciéndole el juego a Macri que tiene un problema. Cuenta con María Eugenia pero no quiere que ella se desplace sola en la recta de las mediciones. Dicen que Massa con Stolbizer se codean con los 40 puntos y que Cristina con Scioli van por los 30 mientras que Carrió con Esteban Bullrich, rondan los 25 puntos. Los expositores de tinte corporativo sugieran que Massa puede ser afectado por un vuelto imprevisto de carpetas para lo cual, la provincia en rica en territorio.

   En la reunión, Martín Insaurralde reconoció valores de Cristina como candidata, basados en su trayectoria y además, en tanto el gobierno no quiere pagar bonos y haga retroceder la economía, ella crece. Sostienen su peso en los sectores más perjudicados de la sociedad, el abajo que calla más de lo que dice, y su voluntad de líder opositora e incluso del peronismo. También hay un segundo dato en ese plano, ¿por qué querría Cristina embarcarse en una lucha electoral de término medio? Sus términos podrían considerarse en otro escenario y eso aplica para sus adversarios el dicho que expresa: “el que espera desespera”. Por eso la quieren ver bailar en el 17. Entre los intendentes se comprende que hay que organizarse para la unidad y estar en observación sobre los pasos de Cristina pero hay que tener iniciativa y capacidad de generar sucesos políticos. Tienen un límite en los armados respecto del papel de La Cámpora. Van comprendiendo que esos saltos se resuelven con juego propio aún dentro de un espacio político. Lo que se gana en la acción se sostiene en la unidad y comprendieron, luego de la autocrítica, que la dispersión se produce cuando no hay conducción y la misma, se construye desde varios ángulos. La reunión de Lobos es uno de ellos por cierto.

  Los que no fueron optaron actúan en pro de nuevos vientos. Están más cerca de un quehacer de tintes mercantiles. Cuánto hay, cuánto pagan, ahí voy. Camino que tiene recursos en tiempos neoliberales de flexibilización porque lo que aflojan son los valores a los que jamás fueron muy afectos. Y el camino de la unidad que rechazan confirma tendencias, pensamiento, valores y los resume en una conducción. Qué es lo que se trata de construir a partir de hechos como el sucedido en Lobos.

Comentarios

comentarios