Represión en el barrio de Once: “Lo único que queremos es trabajar”


La infantería de la Policía Federal reprimió a los trabajadores informales del barrio de Once, tras desalojarlos de la avenida Pueyrredón donde ejercen sus tareas. IB24 estuvo presente allí y dialogó con varios de estos trabajadores que de manera desesperada, y con lágrimas en los ojos, gritaban en dirección al cerco policial: “Quien le va a dar el plato de comida esta noche a nuestros hijos”. “A los chorros, a los que andan afanando los van a buscar así, con toda esta cantidad de policías”Federico, trabajador ambulante, a este medio, precisó a este medio: “los cobanis (policías) nos cobran de $400 a $800 por día para dejarnos laburar, acá nos conocemos todos”, y explicó: “no queremos que nos censen, porque a los manteros de Flores los censaron, y después fueron a las casas de cada uno de ellos y les sacaron toda la mercadería, ¿entendés?”.

Dalma, una vendedora callejera dijo a IB24: “no nos propusieron nada, es todo mentira lo que dicen, ¿sabés que es lo único que nos dijeron?, que nos podían reubicar en una especie de playón que está atrás de Plaza Once, ¡pero por ahí no pasa nadie!, ¿a quién le vamos a vender?, nos vamos a mirar las caras entre nosotros”.

A medida que transcurría la mañana, decenas de trabajadores informales cortaban la intersección de las calles Mitre y Avenida Pueyrredón. Al momento que la presencia policial se incrementaba, los trabajadores informales prendieron fuego un volquete de basura de los que distribuye el Gobierno porteño por algunos barrios, a la espera de ser convocados al diálogo, para intentar resolver la situación.

“Acá vino mi mamá, abrió las piernas, y me parió acá en Once”, dijo Raúl, vendedor callejero desde hace 40 años a IB24. “Nosotros hablamos algo con los funcionarios de Espacio Público del gobierno porteño, que son los que nos rajan a todos, y nos preguntaron que queríamos, y le dijimos que por lo menos un recurso de 90 días para poder juntar un poco de dinero y seguir manteniendo a la familia por lo menos, esas cosas, y nos dijeron que no, entonces le preguntamos si por lo menos podíamos andar con un canasto de dos tiras colgado, porque la gente tiene que comer ¿viste?, ¿y sabés que nos dijeron desde el Gobierno?: Los vamos a censar a todos, van a pagar monotributo y después vamos a ver que pasa….¿eso es negociar?, ¿eso es darnos una solución?.

“La lucha la vamos a seguir porque tenemos el derecho de trabajar y alimentar a nuestras familias, así que vamos a hacer ollas populares y todo lo que podamos”

Al promediar el mediodía, las decenas de trabajadores callejeros empezaron a ser apoyados por otras decenas de vecinos del barrio, y allí se desarrolló una escena que sólo la solidaridad popular es capaz de recrear: un grupo de travestis, prostitutas y jóvenes, algunos muy jóvenes, se sumaron a la resistencia de los trabajadores y su cantidad ya se multiplicaba por varios cientos.

“Acá crecieron nuestros hijos, nuestros nietos, acá nos conocemos todos”, siguió narrando Raúl, y afirmó: “la lucha la vamos a seguir porque tenemos el derecho de trabajar y alimentar a nuestras familias, así que vamos a hacer ollas populares y todo lo que podamos”.

Luego de la presencia cada vez más masiva de vecinos, Federico, referente natural de los trabajadores callejeros, fue convocado a hablar con el Comisario Amet, a cargo del operativo, y los funcionarios del Gobierno porteño.

“Nos dijeron: los vamos a desalojar a como dé lugar…¿entedés lo que significa es, n0?…Mira, estoy re-caliente, ¿sabés que me dijo un funcionario de esos que usan camisitas amarillas: “La Estación de Once está llena de ratas”…¿Encima nos tenemos que bancar que nos hablen así?

“Nos dijeron: vamos a desalojar a como dé lugar…¿entendés lo que quiere decir eso, no?….Mirá,. estoy re-caliente…¿sabés que me dijo un funcionario de esos que usan camisitas amarillas: “La Estación de Once está llena de ratas”….¿Encima nos tenemos que bancar que nos hablen así?, nosotros no somos mafias ni chorros, somos pobres, somos laburantes…¿que le llevó esta noche de morfar a mi hijo, ¿eh?…relató Federico luego de su pequeña reunión con las autoridades a IB24, entre llantos. 

Llegado el mediodía, los cientos de trabajadores y vecinos se trasladaron desde la calle Mitre a la intersección de las avenidas Rivadavia y Pueyrredón, allí realizaron un corte al grito de “Larreta es la mina de Macri”, “No podemos más vivir así”, “Sólo queremos trabajar”.

Minutos después, se corrió la voz en esa esquina que las fuerzas policiales estaban prestas a iniciar la represión, se acercaron varias decenas de trabajadores, junto a los medios que los respaldaban, y a los minutos, los efectivos de la Policía Metropolitana, vestido de Jean y remeras negras con el logo de esa fuerza policial se corrieron, y avanzaron dos divisiones de la Infantería de la Policía Federal, tirando balas de goma y pegando palazos, a la vez que otros efectivos de esa misma fuerza, vestidos de civil que se encontraban mezclados entre los trabajadores reprimidos, apresaron a cuatro de ellos, y los llevaron hacia el interior de las filas policiales.

Uno de los trabajadores detenidos presentaban una herida sangrante en la cabeza. A los veinte minutos se hizo presente una ambulancia del SAME y lo evacuó.

IB24 le preguntó a un oficial de la Policía Federal parado con un handy en la mano, en la esquina de Mitre y Pueyrredón, donde fueron trasladados los detenidos, y a que hospital llevaron al trabajador herido, y su lacónica respuesta fue: “Córrase, por su bien”.

Texto y fotos: Maximiliano Borches

 

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