Provincia convocó a municipios intensificar medidas contra el mosquito del dengue

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A  medida que se acerca el verano recrudece el riesgo de dengue, zika y chikungunya. Insisten en que el mosquito es domiciliario por eso es clave capacitar a la comunidad para que se involucre en la prevención. 

“La amenaza de dengue requiere un cambio cultural y la colaboración de todos los estamentos del Estado para que la comunidad se involucre y tome medidas durante todo el año”. Ese fue el mensaje que el director de Epidemiología del ministerio de Salud bonaerense, Iván Insúa, repitió hasta el cansancio  en el Primer Encuentro Provincial para el Abordaje Ecosistémico del control del Aedes aegypti, donde fueron convocados los secretarios de salud de más de 30 municipios, la mayoría del Conurbano, una de las zonas más afectadas por el brote del último verano.

Del encuentro en el hospital provincial El Dique, de Ensenada, participaron también el director de Epidemiología del ministerio de Salud de la Nación, Raúl Forlenza, el jefe de gabinete de la cartera sanitaria provincial, Andrés Scarsi y la subsecretaria de gestión y contralor del Conocimento, Elsa Andina.

Este mosquito está dentro de nuestras casas, requiere de acciones en cada domicilio y si no descacharramos y desmalezamos durante todo el año – porque los huevos quedan latentes en los meses fríos -, vamos a tener un problema de salud pública muy serio

“Tenemos que articular nuestro trabajo y dejar en claro a la comunidad que no se trata de fumigar todos los días con insecticidas y químicos. Este mosquito está dentro de nuestras casas, requiere de acciones en cada domicilio y si no descacharramos y desmalezamos durante todo el año – porque los huevos quedan latentes en los meses fríos -, vamos a tener un problema de salud pública muy serio”, explicó Insúa. Las autoridades recordaron que en el primer semestre de este año se registró el peor brote de la enfermedad de la historia en el país, con 42.207 casos de dengue. A su vez, se sumó el riesgo de otras dos enfermedades que transmite el mismo insecto: los virus zika y chikungunya.

Para el 28 de noviembre, adelantó Insúa, está previsto un “relevamiento entomológico”, es decir, una medición de la presencia del mosquito en barrios seleccionados estratégicamente y en los que se empleará un método llamado LIRAa, que consiste en que los agentes sanitarios levanten muestras de posibles criaderos de mosquitos para luego analizarlos en un laboratorio y medir el riesgo potencial de un brote en esa zona. El especialista explicó que en los últimos años observan que en el sur provincial, donde no se registraba población de este mosquito, comienzan a detectar su presencia en mayor cantidad y frecuencia, producto de los cambios climáticos que experimenta toda la región.

En este momento del año, el aumento de las temperaturas combinado con los días lluviosos generan las condiciones propicias para que los huevos eclosionen y el mosquito transmisor salga del estado de latencia, nazca, vuele y pique a una persona afectadas por alguna de estas enfermedades. Solo bastará que pique a otra para que se lo transmita. Por eso, y porque estos virus no se transmiten de persona a persona sino solo a través del Aedes, los especialistas insisten en que nos concentremos en eliminar los criaderos de mosquitos. Sin ellos, insisten, no habrá dengue, zika ni chikungunya.

 

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