No autorizan aumentos ni pagos de servicios extras en medicina privada


La Asociación de Médicos de la Actividad Privada rechazó la pretensión de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de cobrar ilegalmente extras. Por eso,  se aconseja, a quienes hayan sido sorprendidos, a reclamar la devolución inmediata de lo pagado.

El Presidente de Swis Medical Group, Claudio Belocopitt, aseguró que las sumas cobradas indebidamente serán restituidas.  La decisión política es de reducir los efectos de esa práctica de mercado.

Un poco de historia

Swiss Medical, según la publicación “Mercado”* (nº 1142, mayo de 2013) incrementó su facturación por servicios de salud se incrementó en un 31% por encima de la inflación, en 2012. “Diego Tillous, gerente general de Staff Médico, incluso se sorprende de haber podido sostener los márgenes. ‘La facturación se actualizó en 21,3% y la rentabilidad se mantuvo en valores neutros. Es un excelente resultado, casi un milagro, teniendo en cuenta el semicongelamiento de precios que el Gobierno impuso sobre la actividad y los costos crecientes que no se atienen a dicho congelamiento”, planteó la publicación. Es decir que en el “difícil panorama”, las ganancias eran fáciles. Si las ganancias son fabulosas, parecen explicar, hay que exponer panoramas desastrosos y presionar a la sociedad para multiplicar ganancias.

Hay que recordar que los sanatorios privados se iniciaron en 1955, con el gobierno de facto que impulsó la deuda externa. Ese año, el Centro Médico Pueyrredón se atendía a médicos afiliados. Nacía la Policlínica Privada basada en seguros de salud de los Estados Unidos. En 1963, surge el Sanatorio Metropolitano y en 1964, nace la Asistencia Médica Social Argentina (AMSA) que ofrecía la cartilla de médicos que atendían en su domicilio.

En los setenta aparecen obras sociales de personal de dirección y superior de las empresas, como una segmentación de las Obras Sociales. Surgieron también en el último tramo del gobierno del general Juan Carlos Onganía, en 1970, las Obras Sociales gremiales con las que se buscaba que el Estado abandonara su responsabilidad.  Ese año, nuevas obras sociales atendían a personal de dirección y superior de las empresas, presentándose como especializadas y abriendo el campo de la venta de servicios de medicina. Se estima que desde esos años y hasta 1980, unas 60 empresas de medicina mercantil ampliaron su poder de mercado y comenzaron a dar servicio incluso, a las obras sociales gremiales que atenuaron la retirada del Estado como barrera frente a la voracidad de los empresarios.

A partir de 1981 y hasta 1990, pasando de la dictadura a la recuperación relativa del Estado de Derecho y la democracia, se crearon 57 nuevas entidades. En 1992, con el neoliberalismo no hubo nuevas empresas prepagas, y hubo quiebras, fusiones más el ingreso de empresas internacionales al mercado local. Se contabilizaron casi 270 empresas prepagas de salud en 1997 y operaban en Capital y el conurbano. Una tercera parte iba a las provincias. Las diez empresas mayores del mercado tenían el 41% del mercado y 890 mil afiliados sobre 2.200.000 de todo el país. La facturación de las 10 empresas líderes prepagas en Argentina fue de 776 millones de dólares sobre un total de U$S 1.875 millones. La población comprendida era del 6 por ciento del país y era el rubro que se llevaba el mayor porcentaje de los gastos de las personas.

La crisis del 2001 hizo que se fuera un 17% de los afiliados entre enero de 2002 y octubre de 2003. Las empresas subieron las cuotas un 25% promedio y descuentos en farmacias cayeron un 50%. Los reclamos no solucionados eran un 40% en medicina privada. Las fusiones llevaron a que un 63% del mercado fuera de 5 prestadoras que estaban en los primeros lugares de participación. Eran SPM, Swis Medical Group, Osde Binario, Medicus y Omint.

El país que renace

280 empresas de venta de medicina operaban en el país en febrero de 2006, el mercado de medicina y contaban con 3 millones de socios. Un 60% eran sumados por planes corporativos y su facturación ascendía a U$S 1.154,5 millones. OSDE se llevaba un 37%, Swis M (internacional) el 1,52% y Galeno alcanzaba el 14,4. Ganancias fabulosas en un país que renacía.

El rol del Estado en la actualidad es otro, de ahí la respuesta de la Secretaría de Comercio frente al caos de aumentos que pretenden ciertos renglones empresarios. Resta ahora, recuperar la Salud Pública y reducir la ingerencia de las corporaciones que ven a la salud como un capítulo de rentas y ganancias.

 

 

*Fuentes: Publicación “Mercados”, Medios de Comunicación, María Paula Clavero: “Análisis Competitivo del Sector Medicina-Prepaga”, Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Ciencias Económicas, Licenciatura en Administración, Trabajo de Investigación, Mendoza, Septiembre 2011.

 

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