Lilita Carrió va por la provincia contra Macri y Vidal


Alejandro C. Tarruella

El modo de construcción de Macri tiene aspectos visibles y otros en sombras. No hay que olvidar que el presidente es hijo de un hombre que llegó de Calabria hacia los años 40 del siglo pasado, y que en aquellas tierras hay rasgos culturales mafiosos.

Macri no tiene capacidad para aceptar la resignación ante flujos de realidad. Enojado con su padre, en franco retroceso, y con los trabajadores de Sevel (Peugeot Berazategui en esos años), cerró la fábrica y echó a miles de trabajadores en un ataque de niño consentido. Hoy resiste a la realidad de los otros y la propia. Entre sus aliados, Lilita Carrió promete hoy hacerle mover las tabas y llevarlo al límite porque está dispuesta a presentarse, contra viento y marea, como candidato en la provincia de Buenos Aires.

La información surge de su propio entorno, en silencio, o acaso en susurros que denotan un pesimismo abismal acerca de la suerte del gobierno “de Mauricio”. Sus asesores en las sombras no dan mucho más allá de las elecciones como tiempo para que se sostenga el gobierno. Aventuran que el resultado en las urnas puede acabar con la paciencia de la sociedad respecto de un gobierno que viene cayendo en la consideración de la ciudadanía.

Lilita Carrió promete hoy hacerle mover las tabas y llevarlo al límite porque está dispuesta a presentarse, contra viento y marea, como candidato en la provincia de Buenos Aires.

Lilita, auguran en su entorno, puede resultar favorecida por una decisión de Cristina de no presentarse como candidata en las elecciones de octubre. La razón es muy simple: sugieren que el peronismo ganaría la elección dividido, con diferentes listas en la contienda y que así, Lilita, pueda ser primera aunque no tengo mayoría en el conjunto de los votos. Su intención es llegar con números que la habiliten a ser la candidata del régimen en 2019. Si fuera con el PRO corre el riesgo de ser tercera o cuarta en la general porque hay que anotar también una posible alianza Massa-Stolbizer, ideal para piantavotos bienpensantes que día a día abandonan al líder del Tigre que no logra llegar a Roma. Al menos ahora quieren llegar a la provincia.

Lilita, auguran en su entorno, puede resultar favorecida por una decisión de Cristina de no presentarse como candidata en las elecciones de octubre.

El principal escollo en Cambiemos que tiene Carrió en María Eugenia Vidal. Cuando ella expresó que quiere candidatos del PRO en la provincia, alejó a Carrió de sus elegidos y cuando planteó que no es nada objetable que se pierda la elección, definió que puede preferir una derrota que fomentar ciertas presencias indeseables. Hay que recordar que en diciembre pasado, al celebrar sus 60 años, les dijo en particular a los PRO Cambiemos, “si soy candidata en 2017, va a ser en la provincia de Buenos Aires”.

El primo del Metrobus

Desde esa perspectiva golpeó a Jorge Macri, intendente de Vicente López especializado en construcción de Metrobus, en marzo cuando dijo como al pasar refiriéndose a su trayectoria: “No avalaré delincuentes en las listas de Cambiemos”. El primo del presidente respondió con tristeza “Cuando ella quiera y tenga ganas, me acerco para contarle la verdad”. Y jamás lo hizo. En tanto, Vidal ya conocía las acciones de Carrió contra su gobierno porque la diputada adicta a Punta, había acusado a su jefe de Policía, Pablo Bressi, de vínculos con el narco en la provincia.

Carrió no tiene feeling con la Vidal y la acicateó una vez más el año pasado cuando expresó que la gobernadora prefiere al primo Macri como candidato. A todo esto, Durán Barba quiere que Mauricio y María Eugenia sean los líderes de la movida oficial con vistas a las elecciones y la corre. Carrió de todos modos, con votos medidos sin votar previos a la elección, tiene el riesgo de volver a pesar como personaje y quedar envuelta en una mirada que parece apoyar en las urnas cae por el desgaste de acción mediática como denunciante que a veces aporta seriedad y otras patetismo al ser un muñequito en manos de los medios, lugar que adora la diputada.

Definir su candidatura en la provincia de Buenos Aires sería su apuesta pero también provocaría una caída en la credibilidad de Cambiemos

Queda por ver lo que va de aquí a octubre y lo que es seguro es que Carrió busca jugar al efecto sorpresa. Definir su candidatura en la provincia de Buenos Aires sería su apuesta pero también provocaría una caída en la credibilidad de Cambiemos desde el momento en que uno de los principales alfiles, opta por lo que se consideraría el camino de la traición. Y si para muestra basta un botón, será posible ver entonces que la ex lilita Gabriela Ocaña, vuelve al redil de la Carrió como que la traición va y viene al igual que la incierta moneda que ofrece el espacio que creó Mauricio hace ya casi una década.

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