De las “Escuelas/Shoping en los ’90 a los Centros Investigación Científica/Museos Folklóricos en la era Macri

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Por Josefina Adrove. Corresponsal en Salta. Especial para Infobaires 24.

En línea con este año de vaciamiento de lo público, en Salta buscan cerrar el edificio de Investigación científica y Salud Pública de la Nación. Los médicos y empleados trabajadores realizaron una marcha en la primer semana de noviembre y continuarán con los reclamos para que no cierren este importante Centro de estudio y prevención de enfermedades tropicales y atención pre laboral. La municipalidad de Salta, hoy a cargo de Gustavo Saenz, masista, macrista y romerista en la provincia busca el traspaso de este edificio de patrimonio nacional al ejido municipal.

Hoy más de 50 trabajadores se encuentran en estado de alerta y cuidando este edificio que es un legado del Doctor Güemes. El Dr. Mario Zaindenberg, coordinador del Programa de Vectore-s del NOA y actual responsable del lugar, recordó que el objeto era que funcione para dar lucha a las enfermedades endémicas del medio. Para los empleados, la situación se agrava más por la falta de información que genera rumores.

Adrián Fernández, Secretario General de Upcn, regional Salta organiza las asambleas dentro del edificio para llevar tranquilidad y contención a los trabajadores

La complicidad mediática con los empresarios que llegaron a la política en salta y en el país, como el diario El Tribuno, contribuye al cierre, anunciando con grandes titulares en tapa que “La Organización Mundial de la Salud (OMS) se apresta a certificar a Argentina como el primer país latinoamericano libre de paludismo.” Esta información no es precisamente de último momento, se sabe que hace 5 años no hay malaria en nuestro país ni en Salta. El parásito que la originaba, el Plasmodium, se transmitía al ser humano por la picadura del mosquito Anopheles y hoy está.

Sin embargo estos centros son fundamentales para las enfermedades actuales como el dengue, Zica, chikungunya, leishmaniasis y hantavirus ·

Esta semana el mismo medio gráfico, sus portales web y sus radios satélites, todos propiedad del ex gobernador y  hoy Senador Juan Carlos Romero, empezaron a bombardear información respecto a un peligroso insecticida dentro del Edificio de la Palúdica (como se lo conoce en Salta):

“En la Palúdica hay un cargamento de insecticida prohibido en el mundo”

“El intendente Sáenz lo denunció y dijo que es un riesgo sanitario.”

En realidad se trata del veneno DDT que se usaba para combatir el paludismo y hoy está archivado en el edificio. Es costoso su desechamiento, pero salvo que se rocíe no constituye riesgo. En América no hay para tratarlo, solo se hace en Bélgica y Francia y es bastante caro”, informó Zaidenberg, para explicar por qué el líquido sigue en el edificio.

La intención de Sáenz es cerrarlo para abrir un Museo del Folklore. Ya, a fines de los 90, hasta los universitarios vinimos a abrazar el edificio porque Carlos Saúl M. quería emplaza en ese lugar un shoping. A fuerza de piquetes pudimos evitarlo. Su fabulosa ubicación céntrica, a pasos del famoso Monumento a Güemes, en el paseo que lleva el nombre del prócer, lo convierte en una codiciada tentación para negocios inmobiliarios.

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