Por las buenas o por las…Macri


El gobierno y la mayoría de los clubes grandes tienen decidido llevar a cabo la Supeliga. Lo harán con la Asociación del Fútbol Argentino o por fuera de ella, mediante una intervención judicial que avalaría FIFA.

Por Juan Manuel Gorrochategui

Boca, River, San Lorenzo y Racing sumado al apoyo de al menos 10 clubes de primera, tienen el total respaldo del gobierno nacional para instaurar la Superliga, un nuevo torneo que poco tendrá que ver con la AFA.  La idea del grupo liderado por Daniel Angelici, presidente de Boca, es que este mismo martes 24, en asamblea extraordinaria, se vote la creación del estatuto que le daría lugar al nuevo formato. Ese nuevo estatuto dejará sentado quien será el CEO (sería un ex ejecutivo de la empresa Molinos). Además, establecerá la creación de una Asamblea General formada por 10 integrantes de clubes de Primea y 5 de B Nacional.

En caso de que la Superliga se lleve en el marco de la AFA, esta última sería liderada por Moyano y se encargaría específicamente del colegio de árbitros, la Selección Nacional, la organización de la Copa Argentina y de los torneos de la B Metropolitana,  los torneos federales, la C y la D. Mientras que en la Superliga, el animador televisivo Marcelo Hugo Tinelli se ocuparía de coordinar los ingresos televisivos, el marketing y la gestión del fútbol de Primera y la B Nacional quiénes derramarán el dinero en las categorías menores.

Además, en el estatuto, se establecerá el principal objetivo del  PRO: posibilitar la aparición de las sociedades anónimas en el fútbol para gestionar los clubes. Éste, sería el escenario de menor conflicto. Ahora bien, si el martes, los actuales directivos de AFA, donde Moyano y “Chiqui” Tapia tienen mayoría, decidieran posponer una vez más el tratamiento de la Superliga, Angelici y sus secuaces están totalmente decididos a patear el tablero y organizar el nuevo torneo de manera paralela, interviniendo judicialmente la AFA con el aval del gobierno nacional.

El Gobierno de Mauricio Macri avala la creación de la Superliga.

El mismísimo Mauricio Macri le pidió a Fernando Marín que viaje junto a Suiza para reunirse con el capo de la FIFA, Gianni Infantino. La gestión la coordinó el Presidente de Estudiantes Juan Sebastián Verón, de estrecha relación con el mandamás suizo. Allí Marín le pedirá que en caso de que se intervenga la AFA no castigue al fútbol nacional, es decir, no descalifique a los equipos nacionales de los torneos continentales y permitirle la participación al seleccionado argentino en la Copa América Centenario.

La Superliga representaría un cambio sideral también en cuanto a lo estrictamente deportivo. Sería una competición de 20 equipos, con una duración anual de 38 fechas en la que no existirían los promedios y en la que habría tres descensos por año. Este formato será idéntico a los torneos europeos y no debe llamar la atención. En España, en 1984 y con el objetivo de una mejora en la economía de los clubes españoles, se creó también una liga paralela a la federación española y justamente su CEO, Javier Tebas, fue quien dio una charla para los dirigentes de AFA mostrándoles los resultados en tierras ibéricas.

Así las cosas, en estas semanas llegará el esperadísimo desenlace. Con el antecedente del bochornoso papelón del empate 38 a 38  en una votación de 75 participantes, la realidad indica que puede ocurrir cualquier cosa. Será por las buenas o por las Macri.

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