La telepatía dejó de ser ciencia ficción


 

Por Guillermo Magadán

 

 

Vista de los sujetos emisor y receptor asistidos por dispositivos no invasivos de apoyo
Vista de los sujetos emisor y receptor asistidos por dispositivos no invasivos de apoyo

Este avance científico, dado a conocer en la revista PLoS ONE, ocurrió el 28 de marzo pasado cuando se transmitió el saludo desde Thiruvanantha puram, en la India, hasta el cerebro del receptor situado en Estrasburgo. La palabra “hola” fue codificada en código binario, formado por 1 y 0, resultando en 140 bits de información transmitidos vía internet utilizando tecnologías pioneras.

 

 

Un casco con electrodos registró los cambios en el electroencefalograma del cerebro del emisor cuando pensaba la palabra “hola”. Se fijó un sistema mediante el cual cuando el emisor pensaba en mover la mano, la interfaz registraba un 1, y cuando pensaba en mover el pie, registraba un 0, hasta codificar toda la palabra.

 

La persona receptora recibió esl mensaje vía internet, mediante una interfaz ordenador-cerebro robótica que convierte los 140 caracteres que forman la palabra en fosfenos, destellos de luz que aparecen en su visión periférica. Así, la persona receptora, con sus ojos vendados, cuando percibía una de estas descargas de luz interpretaba un 1 y cuando no, la interpretaba como un 0, hasta decodificar el mensaje completo. La operación se repitió 10 días más tarde también exitosamente usando esta vez la palabra “adiós”.

 

Recientes estudios han podido comprobar la comunicación entre un cerebro humano y un ratón, pero la tecnología aún no había alcanzado el reto de poner en contacto dos cerebros humanos, explica la Unversidad de Barcelona en un comunicado. “En este trabajo hemos conseguido, mediante el uso de tecnologías completamente no invasivas, una comunicación consciente entre cerebros. De hecho, podemos utilizar el término transmisión de mente a mente, ya que tanto en el origen como el destino de la comunicación participa la actividad consciente de los sujetos”, manifestó Carles Grau, experto en neurociencia y miembro del grupo Grupo Neurodinámica Cognitiva y de los Trastornos Mentales de la Unversidad de Barcelona.

 

“En un futuro no muy lejano, las computadoras podrán interactuar directamente con el cerebro humano de una manera fluida, apoyando rutinariamente tanto la comunicación entre ordenadores como de cerebro a cerebro”, señala Carles Grau. “El uso generalizado de estas tecnologías de comunicación de cerebro a cerebro puede crear nuevas posibilidades de interrelación humana con amplias implicaciones sociales que requerirán nuevas respuestas éticas y legislativas”.

 

 

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