“Es el momento adecuado para discutir la ley de Regulación de Relaciones de Producción y Consumo”


Algunos dicen que es un mal momento para discutir una ley como la de Regulación de Relaciones de Producción y Consumo. Esto sucede porque los medios hegemónicos han trabajado insistentemente para instalar en la sociedad que esta es una ley contra las empresas y que por lo tanto “no es momento para pelear con ellas”. Tiene que quedar bien claro: es una ley contra el abuso de las grandes empresas, que justamente aprovechan su peso en el mercado para imponer condiciones al resto de la cadena productiva e incluso a los mismos consumidores. Es imprescindible indicar que es una ley que beneficia a los consumidores porque les da equidad en una controversia con quienes tienen tiempo, dinero y equipos de abogados. Por lo tanto, defiende su salario.

Y es también una ley que protege a los pequeños y medianos productores y comercializadores, porque trabaja contra la concentración. Cuando se observa la evolución de precios 2001-2010 por rama, puede notarse que los precios de las Ramas Altamente Concentradas (donde 8 empresas producen el 50% o más de la producción total) han aumentado sus precios casi 8% por encima de la media, mientras que lasRamas Medianamente Concentradas y Escasamente Concentradas (asimilables a pequeñas y medianas empresas) han reducido en un 10% sus precios en relación al promedio. Esto es lo que viene a disputar esta ley. Porque son esos pequeños y medianos empresarios los que se ven constantemente perjudicados cuando los formadores de precios estipulan las condiciones de mercado y por lo tanto, determinan si ganan plata, si no ganan y cuánto ganan. Y establecen también, para recordarles a aquellos preocupados por el empleo, cuántos trabajadores pueden o no sostener en su empresa.

¿Por qué no es el momento? ¿Hay un “momento” para defender a los consumidores? ¿Hay un “momento” para defender a las Pymes? ¿No hacerlo ahora no significa dejarse extorsionar por la posibilidad de operaciones de quienes se sientes afectados por la norma (es decir, por aquellos que hacen uso de esos abusos)? 

Pero además ¿es posible imaginar que hay un “momento” donde los empresarios de AEA van a acompañar una resolución de este tipo cuando trabajan para lo contrario?

Frente a todo esto, Cristina Fernández de Kirchner ha demostrado que tiene claro el rumbo y que no se deja presionar. Sus respuestas son precisas. Entre otras cosas, hace unos días entró en vigencia la norma que apuntala el trabajo registrado, se votó la ley que reabre la moratoria jubilatoria, se anunciaron créditos para línea blanca y se acordó el nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil. Pero además hay muchas otras decisiones que no aparecen en los medios hegemónicos y que también reflejan que nuestro país recorre un  camino distinto. Una de ellas es enorgullecedora: después de más de 20 años empresas argentinas vuelven a fabricar aparatos de bombeo para la producción de petróleo (los últimos fueron los SIAM, de la empresa de los Di Tella). El viernes 19 de agosto se montó el primer equipo en Las Heras, provincia de Santa Cruz, de la empresa Emepa. Además de Emepa, están en proceso de fabricación en MEC (empresa metalúrgica de Santa Fé) y Tandanor. Este fue un proyecto encarado hace un año y medio por YPF con el objetivo de desarrollar proveedores locales que ayuden a impulsar la producción, apuntalando la industria nacional y el trabajo argentino.

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

×