El San Luis de los Rodriguez Saa


 

 

 

En 1983 con el retorno a la democracia en la Argentina, aparecieron figuras en la vida pública que se han mantenido hasta la fecha en el manejo indiscrecional del poder. El caso más importante (por la legitimidad que genera el régimen político reinante, elección tras elección) es sin lugar a dudas el San Luis de los Rodríguez Saa.

Aquí, se da un fenómeno que algunos politólogos han denominado Populismo Moderno; esto en razón de la extraordinaria acumulación de poder político y económico que han sabido construir desde el escenario del manejo y control de la cosa pública en el estado provincial.

Transformaron el sistema democrático en una gran empresa de dinero y poder, logrando así una democracia formal que existe pero que en realidad solo vive en lo nominal y nada más; en el reino de los Rodríguez Saa; el Poder Ejecutivo es el único poder omnipresente, que esta personalizado al punto de que el gobierno no es hacedor de nada sino que el Adolfo o el Alberto son los grandes hacedores, borrando del vocabulario la palabra gobierno o lo que es peor:haciendo desaparecer la frase: “el gobierno lo hizo”.

Por otra parte, el Poder Judicial de la provincia está compuesto casi en su totalidad por jueces que  firman su renuncia al Poder Ejecutivo antes de asumir ese cargo de magistrado, que está personalizado.

El Poder Legislativo provincial, en tanto, está compuesto por dos cámaras. La de senadores, en la que no existe ninguna voz opositora, ya que se elige un senador por departamento y le corresponde a la mayoría, (y obviamente todo se hace en busca de sostener los nueve senadores con los recursos que hicieran falta, ya que opera como escribanía del ejecutivo),  mientras que en la Cámara de Fiputados se mantiene siempre el poder. Si ese poder no se  obtiene en la urnas, se gana en los negocios. Por eso, se compran voluntades y bancas pagando miserables precios (un caso presunto es el del Diputado Giraudo, que entró como Diputado Provincial en 2011 representando al FPV, y ahora forma parte de Compromiso Federal, el partido de Alberto Rodriguez Saa).

La Prensa: este poder merece un apartado ya que actuó en algún tiempo como resguardo republicano, pero poco a poco fue cooptado por el poder económico político. La familia gobernante adquirió el medio gráfico “El Diario de San Luis”, al que  desde la ironía se lo rebautizo: “El diario de la República”, eliminando con esto a la pobre competencia que  tenía, y llevando a  medios radiales y televisivos a reproducir lo que decía en sus páginas. Hoy ya ni siquiera necesitan de esa herramienta, pues el discurso dominante se ha naturalizado, razón por la cual la prensa puntana es solo un símbolo de enajenación (salvo honrosos casos), que legitima a la fuerza dominante.

En San Luis se cambio la obra pública por la república, esto obedece siempre a un patrón económico ya que las empresas que obtienen las licitaciones, pertenecen a la misma familia gobernante. Operan a través de una Empresa del estado llamada Fisal, que obtiene la totalidad de la obra pública y la adjudica sin rendir cuentas a nadie. Por otro lado, toda obra que se haga en cualquier Municipio de la provincia (menos el de la Capital donde el gobierno es opositor al “régimen Saa”), lo hace la provincia y le retiene los fondos de la coparticipación, la más baja del país.

Este debe ser un llamado de atención, teniendo en cuenta la candidatura de Adolfo Rodriguez Saa a la presidencia de la Nación, sobre todo si pensamos que a San Luis no lo gobierna un estado, sino una casta familar, capaz de quedarse con todos los poderes, incluso -alucinan- con el poder de pensar y discernir.

 

Por: Susana Carena. Periodista.

 

 

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