Edgardo Rovira: Paso a Paso


Edgardo Rovira

En 17 meses de política llevadas adelante por Macri, el stock de Lebac y pases que se triplicó, pasando de $ 322.247.000.000 en diciembre de 2015 a $ 1.006.773.000.000 en mayo de 2017; el endeudamiento general superó los u$s 100.000.000.000; el aumento de la desocupación llegó en algunos distritos dos dígitos; la pobreza creció en más de 3.000.000 nuevos pobres; la caída de consumo no se detiene y lleva 17 meses; la inflación no baja, con 41% de inflación en 2016 y 25% proyectados en 2017; las paritarias cierran a la baja y hay persecución sindical y avances contra los contratos colectivos de trabajo; el déficit fiscal se calcula será el tercero más elevado en la historia del país, superando el 6,2% del PBI y lo que tenemos como respuesta por parte del Gobierno de Macri, son anuncios de profundización del ajuste después de las elecciones de octubre, por lo tanto, el panorama es realmente alarmante para que en esa coyuntura, el enemigo al que pareciera querer ganarle Randazzo sea Cristina y no Macri.

Ya en 2015 el ex Ministro del Interior y Transporte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no estuvo a la altura de las circunstancias al desistir participar primero, en la precandidatura a presidente de la Nación y después, al renunciar ser el único candidato del Frente Para la Victoria-PJ en la elección a Gobernador por la Provincia de Buenos Aires.

En la renuncia a su candidatura a Gobernador Randazzo escribió: “Te respeto como militante, te admiro como presidenta y te quiero como persona … Estoy orgulloso de ser parte de este proyecto que ya tiene un lugar en la historia … Te abrazo con el afecto y la lealtad de siempre”. No terminan de cerrar esas palabras de Randazzo con las actitudes tomadas por el ex Ministro en 2015 y en este 2017. Su posicionamiento lo convierte en otro ex Ministro que se enfrenta a su ex líder política, sea Lousteau o Massa, con la diferencia, que Randazzo no le juega por fuera, sino que le quiere jugar por dentro para diferenciarse de los otros dos candidatos.

Randazzo se quedó en el tiempo lidiando una interna que no aceptó realizar en 2015 y su actitud personalista atrasa en todos los frentes y nos devuelve a un punto de discusión que no responde a los tiempos que corren. Randazzo vuelve a instaurar en la discusión del movimiento, la dicotomía de si Cristina Sí o Cristina no. Randazzo se empecina en abrir viejas heridas en momentos en que debemos estar más unidos nunca, enfrentando las medidas neoliberales de la CEOcracia en el poder.

Randazzo vuelve a instaurar en la discusión del movimiento, la dicotomía de si Cristina Sí o Cristina no. Randazzo se empecina en abrir viejas heridas en momentos en que debemos estar más unidos nunca, enfrentando las medidas neoliberales de la CEOcracia en el poder.

La conducción del Movimiento Evita y el resto de referentes políticos que acompañan a Randazzo, suelen repetir que “cuando el peronismo hizo internas le fue bien”, y eso es una frase oportunista y vacía, ya que evitan recordar los resultados de las últimas elecciones en Provincia de Buenos Aires o de viejas internas que terminaron muy mal en décadas anteriores. La verdad es que en los barrios la gente no pregunta por Randazzo, pregunta por la vuelta de Cristina, no cuestiona al ex Ministro pero quiere que su líder y conductora política vuelva a enfrentarlo a Macri y le pide a Randazzo que acompañe esa lista de unidad.

Hasta no hace mucho, los Intendentes que acompañan la candidatura de Randazzo descartaban que Cristina Kirchner se presentara y esa realidad los habilitaba a jugar primarias, por aquel entonces decían que el kirchnerismo quería lista única porque temían “quedar afuera del armado, sin candidato propio”. Ahora, presentándose Cristina como candidata, esa especulación ya no corre. Nadie gana si el Frente se rompe, y los que pelean un lugar, enfrentando por fuera a Cristina no lo van a conseguir.

A Cristina la apoyan 44 intendentes, de los 55 que tiene el Frente para la Victoria en la Provincia de Buenos Aires. De esos 44 intendentes, 19 gobiernan en la primera y tercera sección electoral, las dos más pobladas de la provincia. A Randazzo lo apoyan unos 9 intendentes, de intendencias no tan pobladas de la Provincia. Si vemos el apoyo que tiene entre los legisladores, unos 23 apoyan a Cristina y unos 7 a Randazzo. Las encuestas le dan a Cristina un piso de 35%, a Randazzo le dan un piso de 10%.

A Randazzo lo apoyan unos 9 intendentes, de intendencias no tan pobladas de la Provincia. Si vemos el apoyo que tiene entre los legisladores, unos 23 apoyan a Cristina y unos 7 a Randazzo. Las encuestas le dan a Cristina un piso de 35%, a Randazzo le dan un piso de 10%.

Randazzo lanzó su candidatura con el nombre que usará para la campaña y un eslogan: “Cumplir: el valor de una palabra”. Recuerdo las palabras de Randazzo antes de las elecciones de 2011 que terminaron, SIN PASO, con la reelección de Cristina por más del 54% de los votos.  En aquella ocasión Randazzo dijo, “Creo que no hay que hablar de candidaturas. Considero que la democracia merece que haya una discusión de ideas, de saber qué piensa la oposición. Ese es el debate que debe dar la Argentina para que la ciudadanía sepa que si acompaña a los candidatos del Frente para la Victoria va a haber un proceso de reafirmación, profundización y consolidación de las políticas”.

El ex intendente de Quilmes y dirigente de la UOM, Francisco “Barba” Gutiérrez, opinó que “vamos a ganar si el peronismo está unido. Acá no se discute con Cristina sino con Macri” y se pregunta “para qué la quieren proponer de senadora [a Cristina] si no necesariamente vamos a ganar con ella”, siguiendo ese razonamiento, tampoco vamos a ganar con Randazzo, ¿para qué lo proponen con tanta virulencia y sectarismo? Es necesario que el peronismo esté sólido y vaya unido para vencer al gobierno de Cambiemos.

Mientras Randazzo se desespera buscando demostrar que es candidato, Cristina repite sin cansarse que “nadie puede suponer sensatamente que estoy atrás de un cargo de senadora o diputada. Fui senadora, fui diputada, fui dos veces presidenta”. ¿Qué es más importante para Florencio Randazzo, la transformación de la sociedad o satisfacer vanidades personales? Pronunció el General Perón las “20 verdades peronistas” y dijo que “primero es la Patria, después el Movimiento y luego los hombres”. ¿En qué está pensando Randazzo al forzar con su nombre una interna que puede terminar peor de lo que terminó en 2015?

¿En qué está pensando Randazzo al forzar con su nombre una interna que puede terminar peor de lo que terminó en 2015?

Nadie duda que están en juego internas y reacomodamientos, pero eso no puede poner en riesgo la unidad, ni el peso específico que tiene Cristina. La interna más que favorecer a la imagen de Randazzo, pone en juego el poder de Cristina, una derrota de ella, un cuestionamiento de ella, sería totalmente funcional a Macri. Las internas no necesariamente expresan a las mayorías o son expresiones reales de fuerzas, recuerdo internas en tiempos de Duhalde (ex referente peronista que expresa elogios al ex Ministro), que se presentaron como ejemplo de participación, y la verdad no votaban los afiliados esas internas, sin embargo se presentaban abultados porcentajes. Y los resultados de esas internas simplemente sirvieron para acelerar divisiones internas. En estos días, muchos antikirchneristas salieron a pedir el voto a Randazzo para anular cualquier posibilidad que pudiera tener Cristina si se presentaran en las Paso dos listas por el movimiento nacional y popular. ¿Por qué Randazzo quiere abrir esa puerta al macrismo para manipular el liderazgo de Cristina?

En el Peronismo se discute poder, y por lo tanto, internas se libran a diario. Pero hay momentos y momentos de plantear la discusión, y este no es el mejor momento de hacerlo. Lo importante es ganar la elección y cuidar a Cristina, cuidarla como Néstor pidió que la cuidemos y todos los que eran parte del gobierno prometieron cuidar, incluido Florencio Randazzo. Es hora que el ex Ministro de Cristina cumpla y si quiere “cumplir la palabra” como dijo en la presentación de su espacio político, tiene que cuidar a Cristina, el legado que dejó Néstor, el interés del Movimiento y los logros del proyecto nacional y popular que están en peligro.

Una interna tiene sentido y es valiosa cuando se enfrentan dos proyectos distintos, hasta ahora no se vio que entre Randazzo y Cristina exista un proyecto diferente de país y un programa diferente al que propone Cristina. Una interna armada como quiere Randazzo, sumando en cada distrito a los que quedaron afuera del armado oficial, demuestra una exposición de pequeñas ambiciones y rencores locales que no aportan a la fuerza política en que se da.

Creo en las internas a partir de la construcción de poder, no así en el poder que se construye a partir de la tapa de los diarios o los editoriales de los supuestos “periodistas” de los grandes medios hegemónicos. La mayoría de los jefes comunales no quiere ir a una Paso, prefiere que Cristina sea candidata a senadora y que Randazzo posponga su proyecto personal hasta 2019, siendo parte de la lista que se presentará en octubre.

La estrategia del macrismo y el poder fáctico es dividir y debilitar al peronismo, por eso “colabora” con Randazzo intentando imponer la interna. Eso debería llamar la atención de propios y extraños. La burguesía histórica que está en el poder no va a perder el lugar que consiguió en 2015. El freno es Cristina, no Randazzo, por eso no debe haber internas.

Cuando se “arman” internas como las que quiere Randazzo y promociona Clarín y La Nación, queda claro que al poder económico le interesa reciclar ese enfrentamiento y potenciar estrategias clasistas y sectoriales para destruir toda oposición

Cuando se “arman” internas como las que quiere Randazzo y promociona Clarín y La Nación, queda claro que al poder económico le interesa reciclar ese enfrentamiento y potenciar estrategias clasistas y sectoriales para destruir toda oposición. Recordemos a Arturo Jauretche: “Ver cada mañana qué desea La Nación para entender lo que no es bueno para el campo nacional y popular”. ¿Y qué desea La Nación? Leamos lo que escribió en su editorial del domingo Joaquín Morales Solá: “Cuando la historia se aleje suficiente, se sabrá que Cristina Kirchner fue el mejor instrumento que hubo para dinamitar el peronismo. Camina segura ahora hacia una declaración indagatoria … pero, no obstante, decidió estirar, hasta una eventual ruptura, los límites legales y políticos para evitar las elecciones primarias en el peronismo bonaerense … Gobernadores, senadores y dirigentes sindicales (el núcleo duro del peronismo) terminaron al lado de Florencio Randazzo, un político de perfil bajo, bajísimo, que cometió la herejía de haberle dicho que no a Cristina … En lugar de someterse quietamente a las primarias del peronismo, prefirió convertirlo a Randazzo en un héroe del anticristinismo. Se puede hacer una descripción psicológica (o psiquiátrica) de la ex presidenta, pero es mejor analizarla con el vademécum de la política. Ha perdido los reflejos políticos. Y los perdió hace mucho tiempo”.

Cuando se “arman” internas como las que quiere Randazzo y promociona Clarín y La Nación, queda claro que al poder económico le interesa reciclar ese enfrentamiento y potenciar estrategias clasistas y sectoriales

La unidad es necesaria si lo que se quiere es vencer en el distrito testigo de la evaluación nacional del gobierno de Macri. Las encuestas miden el escenario preelectoral y muestran la polarización (según las proporciones de la intención de voto y las manifestaciones populares). Es necesario un cambio en el estilo de dirección de la líder del movimiento y de los que pugnan disputarle poder al interior del peronismo.

Es necesario quebrar a la Alianza neoliberal de Cambiemos y sin unidad será imposible, ejemplo de eso es La Rioja y Chaco

El kirchnerismo debe ir por el no kirchnerismo si quiere volcar los números a su favor y el peronismo no kirchnerista debe cuidar a su líder y entender que es la única que puede traccionar los votos suficientes para ganar las elecciones sin sobresaltos y con suficiente fuerza que permita que muchos referentes y líderes de la lista entren a disputar el juego dentro de las Cámaras y consejos deliberantes.

Es necesario quebrar a la Alianza neoliberal de Cambiemos y sin unidad será imposible, ejemplo de eso es La Rioja y Chaco, donde la unidad tuvo éxito y se ganó bien la elección, pero se perdió la intendencia de Corrientes por una división que se planteó en los términos que plantea la interna Randazzo.

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