Controversia y dudas sobre las cifras de la epidemia de Ébola en el África


 

Por: Guillermo Magadán

 

 

 

 

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En África ya se han producido más de 2.400 muertes. Y las cifras continúan aumentando

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El virus del Ébola que está causando la epidemia que asola a África occidental es letalmente famoso. En brotes anteriores ha matado hasta el 90% de las personas infectadas. Por ello, las cifras del último “Informe de Situación” de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sorprenden con una serie de buenas noticias. Aunque la tasa de infecciones se está acelerando a un ritmo alarmante, el informe dice que la tasa de mortalidad es de 53% en general, con índices que van desde el 64% en Guinea a sólo el 39% en Sierra Leona.

Pero hay una trampa: La baja proporción aparente de muertes, probablemente depende más de la forma en que los funcionarios de salud están calculando el número, que en la letalidad del virus o la calidad de la atención que los pacientes están recibiendo. De hecho, el dramático aumento de casos en las últimas semanas es una de las principales razones de que la tasa de mortalidad reportada parezca ser artificialmente baja.

Hay varias maneras de calcular lo que los funcionarios llaman la “tasa de mortandad”, o CFR, de un brote de la enfermedad. Una de las más simples es dividir el número de muertes por el número de casos totales. Eso es lo que hace la OMS en sus cálculos CFR recientes.

Pero ese método no tiene en cuenta que muchos pacientes recientemente diagnosticados tengan una alta probabilidad de no sobrevivir al virus. De ese modo se subestima la tasa de mortalidad. Y en este sentido es exageradamente optimista, en momentos en que el brote se está expandiendo rápidamente. El cálculo también omite a los pacientes que fueron confirmados como casos de Ébola, pero dejaron el hospital antes de ser dado de alta, dice Andrew Rambaut, biólogo evolutivo que estudia las enfermedades infecciosas en la Universidad de Edimburgo en el Reino Unido. Muchos de esos pacientes murieron más tarde, pero no se cuentan en las estadísticas de mortalidad.

Otra forma de calcular la tasa es ignorar los pacientes actuales y contar sólo los pacientes que se han recuperado oficialmente y han finalizado su tratamiento, o aquellos que se sabe que han muerto. Esas cifras parecen mostrar un cuadro más aleccionador. Según la actualización de 7 de septiembre del Ministerio de Salud y Saneamiento de Sierra Leona, 268 pacientes han sido atendidos y dados de alta, y hay 426 casos confirmados de Ébola que han muerto. Esas cifras indican una tasa de mortalidad del 61%. Pero esa cifra no es completamente exacta, señala Marc Lipsitch, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de Harvard: Los sobrevivientes pueden presentar estadías hospitalarias promedio más prolongadas que los pacientes que mueren. Eso llevaría a una tasa de letalidad que es artificialmente alta.

Una forma más precisa para calcular la tasa es comparar los resultados en los pacientes que se infectaron en la misma época y esperar el tiempo suficiente hasta que todos se hayan recuperado o muerto. Rambaut señala que hubo 23 sobrevivientes entre los 77 pacientes incluidos en un artículo reciente. Esa es una tasa de letalidad de 70%.

Christopher Dye, director de estrategia de la OMS, dice que la organización se está volcando hacia ese método estadístico y está trabajando para recopilar los datos de cada paciente registrado. “Necesitamos estimaciones válidas”, dice Dye. “Queremos saber si la tasa de mortandad es diferente en esta epidemia de los anteriores en el centro de África, y si los diferentes enfoques para la atención del paciente en la actual epidemia da lugar a resultados diferentes.”

En casi todos los brotes, los registros se pierden porque el paciente no busca atención médica en un centro de salud, y por lo tanto no se asientan en ninguna estadística. Tales casos perdidos potencialmente pueden sesgar el CFR en cualquier dirección, señala Lipsitch. Si muchos casos relativamente leves en los que las personas infectadas se recuperan sin volver a ver a un médico, entonces confiar en los registros de atención de la salud exagera la tasa de mortalidad. (Ese fue el caso de la gripe pandémica H1N1 en México, y los expertos sospechan que es el caso para el virus MERS también.) Un caso leve de Ébola es menos probable que pase inadvertido que un caso leve de gripe, dice Lipsitch, pero dada la falta general de atención de salud en la región, podría haber un número significativo de sobrevivientes no detectados.

Por otra parte, los investigadores ya saben que muchas de las víctimas del Ébola nunca llegaron a los hospitales y murieron en su casa (a menudo infectando a su familia y a otros cuidadores). Eso significa que sus muertes no se tienen en cuentan en la reducción de la CFR.

Nunca se sabrá exactamente cómo se han producido muchas muertes no registradas por el virus del Ébola. Los funcionarios de salud están manteniendo un seguimiento de casos sospechosos y probables, muchos de los cuales son personas que murieron antes de que pudieran ser detectada la enfermedad. En algunos lugares se han hecho más pruebas en los casos post-mortem, por ejemplo.

“No somos ingenuos acerca de las dificultades para estimar la tasa de mortalidad,” concluye Lipsitch. “Todavía no estoy dispuesto a creer que el CFR sea mucho más alto en Guinea que en Sierra Leona. Esto es lo que dicen los datos, tal como se presenta, pero tenemos que excluir toda posibilidad de sesgo de la evaluación antes de creer que ésta es la verdad “.

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